Pienso en tu casa
como un paisaje sin fin
donde tanto madruga el invierno.
Y no sabemos si enero
se quedará con nosotros
o, tal vez, sea un suceso
sin trascendencia,
ahora que la ventisca
parece que amaina
y puede que vuelva pronto
la floresta y el mediodía.
Entonces otro solsticio
vendrá con su manto
de buenas costumbres
y con un sol casi domestico
que todo lo hermosea.
Nos sentaremos
en la mesa de los parias
y cortaremos pan de amor
con las manos.
Eso nos salva.
© Felipe Sérvulo
"El último vagón"
♥Zyla♥Rose
Besos de chocolate
-
* Elucubro mil maneras*
*de sentir júbilo o, al menos,*
*un atisbo de alegría.*
*Se me enredan las neuronas*
*cual estas luces que dormitan*
*en mis m...